Cómo trabajar con un/a visual harvester. Consejos para facilitadores y facilitadoras

¿Cómo pueden los visuales potenciar la colaboración en procesos participativos? ¿Cómo amplificar el impacto de una persona dedicada al Visual Thinking o a la facilitación gráfica dentro de una sesión? ¿Cómo pueden facilitadores/as y visual harvesters colaborar para que ambas partes brillen y desplieguen todo su potencial?

En este artículo exploramos el poder de la visual facilitation y la colaboración entre facilitadores/as de procesos y graphic facilitators. Compartimos aprendizajes e ideas del equipo anfitrión de SenseTribe que surgieron durante la organización del Ecosystems, Finance & Health Inception Workshop, celebrado en Sarara, al norte de Kenia.

El hecho de que todo el equipo estuviera formado en Art of Hosting nos dio una base común muy sólida para colaborar. Aun así, detectamos la falta de orientaciones claras y explícitas sobre buenas prácticas de colaboración entre facilitadores/as y visual harvesters en cada fase de un taller. Este artículo es nuestra contribución: ideas prácticas nacidas de la experiencia.

Antes del taller:
fase de preparación y diseño

Sabemos que la preparación es clave para que un evento sea realmente valioso. Aplicando el principio de Pareto, podríamos decir que el 80 % del éxito de un encuentro se define en la fase de planificación. Incluir a una persona de facilitación visual desde las primeras etapas del diseño puede cambiar de forma radical la dirección y la calidad del proceso.

Quienes hemos trabajado con Visual Thinking sabemos que solemos empezar por el final: clarificar el resultado deseado y, desde ahí, definir los pasos necesarios para llegar a él. En esta fase inicial, los visuales ayudan enormemente a que el equipo se comunique mejor, se alinee de verdad y conecte con el propósito del encuentro.

Algunas formas en las que un/a graphic facilitator puede contribuir antes del taller:

  • Sesiones de sensemaking visual en directo para clarificar y alinear qué espera el cliente del proceso o del taller.

  • Diseño de plantillas visuales para recoger la información clave de arranque: propósito, necesidades, resultados deseados, etc.

  • Ilustraciones previas que apoyen el trabajo durante el taller: invitaciones visuales, iconos de temas principales, agenda visual, gráficos para redes sociales o gifs.

  • Diseño del espacio y la disposición de la sala, contribuyendo a que el encuentro sea funcional, informativo y visualmente cuidado.

Durante el taller

Visuales para aperturas y cierres

Facilitadora Sonia Fevre y Graphic Harvester Marina Roa trabajando juntas, ¡Vaya equipazo!

Los paneles visuales funcionan como un hilo conductor que permite volver a ideas clave y relacionarlas entre sí. El/la facilitador/a puede apoyarse en los visuales tanto para abrir una sesión (retomando lo trabajado el día anterior) como para cerrarla y sintetizar aprendizajes. Incluso pueden ser un gran apoyo cuando el proceso se vuelve confuso o poco claro.

Graphic recording

Traducir palabras e ideas en imágenes y notas visuales es una práctica muy potente. Ya sea en una mesa redonda, una ponencia o una reflexión compartida, los visuales permiten capturar lo esencial, hacerlo memorable y facilitar que luego se comparta.

A veces olvidamos que facilitar y cosechar visualmente son dos caras de la misma moneda: alguien habla, alguien escucha con atención.

Sincronizar los ritmos

Tomar notas visuales en directo implica bajar el ritmo. Y muchas veces eso es justo lo que el grupo necesita.

Al ralentizar la conversación, las palabras se escuchan de verdad y pueden ser recogidas con sentido. Es especialmente útil invitar a las personas participantes a señalar qué ideas consideran importantes que queden reflejadas. Esto aumenta la presencia, el foco y ayuda a captar la esencia de lo que resuena cuando circulan muchas ideas a la vez.

Incluir al/a la visual harvester en el círculo

La disposición del espacio influye directamente en lo que ocurre dentro de él. Con frecuencia, los/as visual facilitators se colocan al fondo de la sala, oyen mal y su trabajo no recibe atención hasta el final. Así se pierde la oportunidad de que el grupo cuente con apoyo visual en tiempo real.

Nuestra experiencia muestra que, cuando el/la visual harvester está dentro del círculo, las personas participan más, se concentran mejor, la escucha mejora y aumenta el interés por los visuales a lo largo del proceso.

Plantillas que apoyan la facilitación

Las plantillas visuales actúan como contenedores que ayudan a los equipos a enfocarse y a tener claro qué necesitan obtener de un tiempo de trabajo compartido. Pueden transformar por completo la forma en que se utiliza el tiempo y aumentar la eficacia de las sesiones.

Cada actividad requiere su propia plantilla, aunque existen marcos y estructuras muy conocidas que también pueden ser de gran ayuda.

The power of co-creating a common ground

Declaración de visión: «Namunyak Declaration», co-diseñada en torno al futuro que los miembros de la comunidad Namunyak que participaron en el taller desean ver en 2050.

Co-crear de forma visual una declaración de visión, un manifiesto o un plan estratégico refuerza enormemente la claridad, la alineación y el compromiso del grupo.

Un ejemplo fue la creación de la Namunyak Declaration, una visión diseñada colectivamente en torno al futuro que la comunidad Namunyak imagina para el año 2050.

Visual sensemaking de la complejidad

Un/a graphic facilitator también puede ayudar a los equipos dibujando ideas, teorías, modelos o visiones emergentes. Esto permite dar grandes pasos en la comprensión de sistemas complejos y compartir conocimiento de forma accesible y poderosa.

Por ejemplo, un grupo co-diseñó su propio modelo para explicar cómo funciona la evapotranspiración y su relación con el uso del suelo, los seres humanos, los animales, las plantas y el cambio climático.

Empoderar a las personas para dibujar sus propias ideas

Participante apoyado por una persona de facilitación visual, creando su propio modelo para evaluar las distintas intervenciones propuestas en función de diferentes variables.

La presencia de un/a visual facilitator puede intimidar a algunas personas a la hora de dibujar o tomar notas visuales. Pero no se trata de crear dibujos “bonitos”, sino de mejorar la comunicación y permitir que emerjan ideas innovadoras.

Animar y acompañar a las personas participantes para que representen visualmente su propio pensamiento es una de las funciones clave tanto de la facilitación como del Visual Thinking en grupo.


Visuales para cierres y espacios abiertos de reflexión

A veces, el vacío y el no hacer son los escenarios más fértiles para la creatividad. Invitar a las personas a tomar un café y revisar con calma los visuales creados durante el encuentro abre espacios de reflexión profunda y nuevas conexiones.

Después del taller

Todo el material visual generado durante el taller tiene un enorme valor más allá del propio encuentro. Puede compartirse de muchas formas:

  • Informes visuales

  • Imágenes y gifs para redes sociales

  • Animaciones en vídeo

  • Y mucho más

De este modo, el impacto del contenido y la probabilidad de que otras personas presten atención a lo trabajado aumentan de forma notable.

Esperamos que estas ideas y aprendizajes te resulten útiles. Nos encantará conocer también tus propias prácticas y experiencias.

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